Territorio

Las Colinas Eugáneas están caracterizadas por terrenos calizos de origen sedimentario y silicios de origen volcánico. Entre los terrenos calizos, donde crece y se desarrolla suficientemente bien la vid, el mejor es aquel de origen margoso. En el grupo de los terrenos volcánicos encontramos los terrenos basálticos, que son los más fértiles. Son ricos en fósforo, con un equilibrado contenido en potasio, calcio y magnesio, elementos minerales presentes en la forma más adecuada para la nutrición de la vid. Es la “vida” de la tierra que nutre las plantas con la especificidad órgano-minerales típicos de cada territorio.

Cada territorio, por su exposición al sol, por su inclinación, por el clima y por su composición tiene reacciones fisiológicas diversas en la planta. En la zona donde se cultivan las vides, a sureste y a suroeste del Monte Cecilia, parte extrema de las Colinas Eugáneas, hay unas condiciones climáticas más templadas respecto a las otras vertientes. Los valores máximos de insolación se verifican propiamente al sur de las Colinas, cuando la inclinación de la pendiente roza los 45°; esto permite tener un territorio óptimo para la creación de vinos.

Actualmente hay cultivadas 17 hectáreas de viñas, y hay programado para 3 hectáreas más el re-implanto. La poda de las vides, las cuáles tienen una vida entre 10 y 25 años, se hace con el sistema cordón bilateral y guyot doble. 5000 plantas por hectáreas que producen 900/1200gr de uva por cepa. La defensa de los parásitos, como insectos y microhongos, se hace con técnicas que tienen poco impacto ambiental y que permiten, al mismo tiempo, una mejora cualitativa de la producción. La tierra, la exposición, una cotidiana brisa, y la oscilación térmica entre el día y la noche caracterizan la unidad del territotio de Il Filò delle Vigne que da uvas excelsas, todas vendemiadas manualmente, con madurez fisiológica y fenoles óptimos.

PLANIMETRÍA DEL ÁREA